¿Qué significó para ti el Instituto de Arte Latinoamericano, qué recuerdas de ese tiempo?

  • Una creación utópica-necesaria dentro de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile.

La revolucionaria transición al socialismo dentro de la «universidad», producto, no sólo como parte de la Medida 40, de las primeras formuladas por el compañero Presidente Allende, sino también de las exigencias que se debatían en ese tiempo, por una reforma universitaria.

Personalmente, por el exceso de tareas asumidas, no conocí la sede del IAL en Coyancura 2241 Santiago, pero sí a algunos de sus talentosos intelectuales creadores, como: Miguel Rojas Mix (Director), María Eugenia Zamudio (Coordinadora), Bob Borowicz (Fotógrafo oficial de todo lo que se hizo), Carmen Waugh (Relacionadora Pública), Pedro Miras (Decano), José Balmes, Ricardo Mesa (Comisión de Extensión), y Mario Pedrosa, talentoso teórico e investigador brasileño. Sobre el IAL, todavía nos estamos preguntando ¿qué pasó con él? Por qué fue desaparecido como un acto de magia barata callejera, de la administración pública universitaria por la dictadura. Incluso, dejó impagos compromisos económicos (becas y premios) que había contraído con artistas plásticos, en el evento «América No Invoco tu Nombre en Vano».

¿Cuál fue tu participación en ese proceso?

  • Participé en casi todas las convocatorias y eventos que se realizaron desde el IAL, especialmente en «América No Invoco tu Nombre en Vano», «Exposición plástica de las 40 Medidas de la Unidad Popular» y «Homenaje al Triunfo del Pueblo».

Si la memoria no me traiciona, como Profesor del Departamento de Teoría y Enseñanza del Arte en la carrera de Pedagogía, asumí la Consultoría del Centro de alumnos y fui miembro del Comité de Artistas de la UP; creador de «La casa de la otra cultura» en la municipalidad de La Granja, también fui productor y coordinador de la página dominical de Arte y Cultura del diario La Nación, que dirigía Oscar Waiss, la cual tuvo 108 ediciones, desde el 08 agosto 1971 hasta el 03 de septiembre del 73. Del total de ediciones, se han recuperado 101, estamos en la tarea de recuperar las 7 ediciones faltantes y difundirlas en mi blogspot «La Porfiada Memoria», según creo, esto es imprescindible para la memoria, verdad y justicia sobre la Unidad Popular.

¿Qué recuerdas de la Unidad Popular?

  • Fueron cerca de mil días de trabajo artístico-político, comunicacional, de aprendizaje y desaprendizaje, dentro y fuera de la universidad, donde aprendí y practiqué el respeto a la «otredad» (lo ideológico, lo religioso y preferencia sexual), sobre todo, debido a la diversidad «multipartidista», hubo hasta independientes integrando la Unidad Popular.

El vivir a contracorriente, en medio de las agresiones, insultos, mentiras de la ultra derecha y medios de comunicación («el Mercurio miente»).

¿Qué era en sí la medida número 40?

  • Dejar establecido que un Estado debe ser responsable con la formación artística y cultural de los ciudadanos (entendiendo la cultura no sólo como lo artístico), respetando el patrimonio de la diversidad cultural de las regiones no sólo en Chile, sino también a nivel internacional, fortaleciendo el intercambio cultural de los pueblos.

¿Qué piensas sobre el concepto de trabajadores de la cultura, más allá del desarrollo artístico personal?

  • Existieron y existen los «aristócratas del Arte» que no les gusta el término, pero eso es lo que somos los llamados «artistas», trabajadores humanos como todos, con las mismas necesidades, deberes y derechos. Es como debería ser: organizados en un sindicato, exigiendo, entre otras cosas, vivienda propia, previsión social, seguros médicos, pensiones, mejoramiento profesional y sobre todo, facilitar el derecho de vivir de su producción artística o artesanal.

¿Cuál crees que es el legado de Salvador Allende en el devenir de la historia del pueblo chileno?

  • Su pensamiento «aterrizado», la humildad dentro del poder, considerarse «el compañero de la revolución chilena, con empanadas y vino tinto», el vaso de leche para cada niño chileno, porque para él «la felicidad de una nación empieza por ellos», «los beneficios de la producción del cobre es para todo el pueblo, no sólo para sus trabajadores y las compañías extranjeras». Creo que el legado está escrito en sus discursos, que se encuentran en el libro que escribí en Venezuela con apoyo del MINCI, «SALVADOR ALLENDE. Cien Años, Todos los Sueños» con 330 páginas ilustradas, tamaño carta, 7000 ejemplares de distribución gratuita, una segunda edición impresa, y la versión digital a la que se puede tener acceso y bajar gratuitamente.
https://issuu.com/…/ortizpozo_anibal_-_salvador_allende

¿Qué piensas sobre el proceso de concursabilidad como única forma de apoyo estatal a la cultura y al desarrollo artístico?

  • Mi opinión, siempre ha sido, sin pretender tener la verdad absoluta, que no existe, que Fondart es un fraude. Solicitado y aceptado por mediocres y «apitutados», otorgado por un jurado con intereses personales creados, donde se privilegia la militancia política, el nepotismo, amiguismo, donde ha habido corrupción/sobornos, ignorancia, abundantes alianzas estratégicas con el capital transnacional, en una sociedad inmensamente consumista como la chilena.

Grandes obras y creadores han muerto sin recibir el financiamiento solicitado para sus proyectos.

Hay que de decir «no más» a la concursabilidad de Fondart para financiar y desarrollar la creación artística y cultural en Chile.

¿Fuiste parte de la campaña de Salvador Allende, lo fue tu familia?

  • Sí lo fui, de todas las campañas. Sobre la familia, mi madre murió cuando yo tenía 13 años y mi padre cuando tenía 17, dejando a mi cargo, por ser el mayor, tres hermanas y un hermano, ellos siempre me acompañaron en las tareas de las campañas, sin militancia política en los partidos, más bien con la esperanza puesta en el programa y las primeras medidas de la Unidad Popular.

¿Qué recuerdas de aquel 04 de septiembre?

  • Me veo sorprendido, festejando junto a los vecinos y observando a los que se tiraron a la pileta que estaba en la Plaza Bulnes de Santiago.

Especialmente recuerdo unos días antes, en el cierre de campaña, con cerca de un millón de personas desde la Plaza Italia hasta la Estación Central, con sus respectivos escenarios, a todos los compañeros del Comité de Artistas plásticos de la Unidad Popular, nos ubicaron en medio de la multitud, a pintar telones de 3×6 metros, sobre los temas de las 40 Medidas, a mí y mi equipo, me tocó en la calle Santa Rosa, esquina Alameda y el tema:

«Educación sin miseria». Existen un par de fotos. Se trataba de cómo los asistentes al cierre, que disfrutaban de sus «cantores populares», vieran también a sus pintores en pleno trabajo… pero como eso no se informó lo suficiente, no faltó el poblador o militante disciplinado que se acercó y en voz baja nos increpó diciéndonos: «¿Qué pasó compañero, aún no terminan esos monos?» sin saber que esa era la idea, trabajarlos y terminarlos durante la concentración, como una performance ante la multitud.

¿Qué recuerdas de la unidad popular? Qué tipo de activismo?

  • ¿De la Unidad Popular? Todo lo que realizamos y que se ha invisibilizado, deformado y desaparecido de la historia de Chile. Por mi parte, he tratado de investigarlo y difundirlo en el Blog La Porfiada Memoria en construcción, https://laporfiadamemoria.blogspot.com
    El cual es un esfuerzo personal, por la memoria, la verdad y la justicia, no remunerado.

Pero lo que más recuerdo es lo valioso del trabajo colectivo, en un tiempo de vida lleno de esperanzas, donde cansados, adoloridos, sudorosos pero felices por la camaradería, las ollas comunes en medio de las calles, los BALPOS balnearios populares, las exposiciones al aire libre, los libros y lecturas, las discusiones en las clases de educación política que dábamos, las lealtades, los amigos y los amores nacidos en el calor de la actividad febril del verano o en el frío invierno de la lucha callejera.

Una mano cálida tomada de la tuya mientras corres huyendo por las calles.

¿Qué piensas sobre Salvador Allende y su legado?

  • Pasarán 50, 100 o más años y como lo hemos comprobado, las ideas no mueren con el asesinato de sus creadores. Su legado estará allí y otras generaciones de chilenos sensibles y con conciencia política de clase, las retomarán en su nombre, aún cuando estén desconocidas por las nuevas generaciones.

¿Qué piensas de las medidas del gobierno de la UP?

  • Siempre he pensado que las 40 Medidas de la UP aún hoy están vigentes y no han podido ser descalificadas, invisibilizadas, por la derecha capitalista empresarial, ni por el neofascismo y el anticomunismo imperialista presentes en nuestro Chile.

Finalmente, quiero decir que me entristece lo injusto que ha sido el desconocimiento en Chile de nuestra lucha anti-dictatorial en el exterior, bajo el acoso del Plan Cóndor.

Así como la inmensa solidaridad de los pueblos que acogieron a los chilenos que se nos hizo imposible la vida en Chile.

No es exagerado decir que la dictadura pinochetista se prolongó hasta hoy con la Constitución de 1980 que legitimaron y profundizaron desde el poder ejecutivo y legislativo la clase política de todos los gobiernos llamados «democráticos» 1980-2023.

Por ello pensamos que la dictadura nunca se ha ido del poder gubernamental chileno, tal como lo escribe acertadamente Gabriel Salazar: «…al terrorismo militar, lo reemplazó el terrorismo solapado del Mercado».

Caracas, Venezuela, 11 de mayo 2023.

Entrevista: Bernardino Vásquez

Post. Prod. Fotográfica: Greta Estévez