Hemos decidido ir tras los pasos de otro ser al que se le prohibió la vida, por ahora sabemos que fue pintor, y que por la hidalga decisión de la compartimentación pocos sabían que era ilustrador del “Rebelde”, órgano del “MIR” en los años de dictadura, ahí plasmaba su compromiso y su arte, ahí iba dejando el rastro de su prolifero trabajo.

En los años 80 fue detenido y sometido a bestiales torturas, pero como a otros a los que el arte les da la capacidad de abstraerse del dolor, él, Hugo Riveros Gómez, no dejó de estar atento, para seguir creando y en una paleta de colores imaginarios fue adjuntando los rostros de sus torturadores y una vez afuera encapsuló estos recuerdos y los llevo al carbón y al color, con la férrea decisión de darlos a conocer.

Para esto intentó no en vano vulnerar los censores de la CNI, logrando sacar fuera del país estos rostros para ser denunciados, pero por algún prodigio de la puta vida, uno de ellos fue descubierto, por lo que fue nuevamente capturado y apagada su existencia en los faldeos cordilleranos.

Hugo Riveros Gómez en San José de Maipo.

El artista nacional Hugo Riveros Gómez, militante del MIR, asesinado un 08 de julio de 1981 por efectivos de la CNI, será recordado con una intervención artística en San José de Maipo lugar donde aconteciera su muerte, pero será desde la re significación y a través de un llamado a la no repetición, pues no puede ser que por ser artista se persiga, encarcele y asesine a un ser humano.

Hugo Riveros Gómez expresó desde su obra un mundo subterráneo en el que la vida resiste a la oscuridad y se cobija muchas veces, para en un futuro volver a florecer y es justamente ahí donde su obra cobra relevancia, en este presente que fue su futuro y donde hoy existen ciertas libertades para poder exigir que nunca más esto vuelva a repetirse.

Fuimos a San José de Maipo, con la idea fija de resignificar su obra y que la comunidad de aquel lugar supiese de su valor artístico, esta quedó expuesta en la plaza del pueblo y se mantuvo ahí durante el tiempo necesario para que la población pudiese conocerle, también quedó expuesta en el puente de la central Los Maitenes, con la esperanza que los trabajadores de dicho lugar sepan lo que el olvido no logró desterrar.