Conversación con Judith Friedmann Volosky. Arquitecta y escritora.
Madre de Andrea, Carla y Raúl Pellegrin.

En un complejo habitacional construido por su esposo el Arquitecto Raúl Pellegrin Arias, entre el trinar de los pájaros y el silencio de la mañana nos recibe Judith Friedmann (Tita).

Ella hilvana en sus recuerdos y la vida le devuelve un suave brillo cada vez que dice Cuba, cada vez que dice Allende, cada vez que dice Raúl.

Recuerda el amor naciendo en tiempos de la ley maldita, cuando nuestros padres que habían sido parte del Frap, estaban felices de “emparentarse” a través de nuestra relación.

En 1958, mientras vivíamos en Recoleta nace mi hijo Raúl, más tarde Alejo, más tarde Rodrigo, más tarde tod@s.

Maravillados con el triunfo de la revolución cubana, junto a mi marido y mis hijos Andrea y Raúl, partimos a la isla, a apoyar, pues muchos de los profesionales de allá, habían sido reclutados por los EE UU, tras la revolución.

Nosotros lo que queríamos era que tod@s tuvieran una vida digna, una vivienda digna y que esto se propagara por todo el continente.

En 1962 Raúl viaja a URSS y yo embarazada decido viajar con mis hij@s a Chile a tener a mi hija Carla.

A finales de los años 60 nos sumamos a la campaña de Allende… yo vigilaba, mientras mis hijos se daban a la tarea de escribir las consignas.

Ahí estaban nuestros sueños, ahí nuestras consignas, ahí nuestras ideas.

Ese seguro fue el trazado del camino por el cual transitaron nuestr@s hij@s.

Registro: Greta Estévez
Entrevista: Bernardino Vásquez