El día que triunfó Allende fue una alegría que no se sentía hace muchos, muchos años, yo recuerdo haber tenido aquí un palpitar, una cosa que podíamos sentir y salir.

Eran unas ansias de libertad, una cosa cuando ganó Allende, una cosa de abrir el corazón y llegar por ejemplo frente a la biblioteca nacional un grupo muy grande, cantando, brincando.

Ninguno tenía armas ni íbamos contra nadie y él: pedirnos calma, pedirnos mucha calma y volver a las casas con tranquilidad, con sonrisas en los labios, con mucha risa, con mucha amistad… éramos uno solo y caminábamos.

Lo que se alcanzó por fin al tener a Allende puesto en su lugar, ahí fue donde lo queríamos, ahí donde él nos iba a dar la dicha de poder expandirnos.

Fue un periodo corto, mira, pero muy intenso.

Tengo un recuerdo en mi corazón:

Me di el gusto de decir que NO a una actuación a Pinochet y su mujer. Estábamos con la obra «La familia de Marta Mardónez», una obra que se daba también en televisión, ellos estaban veraneando por allá por Valparaído y cuando llegó la ultima función se me acerca la productora y fue a suplicarme si podíamos repetirla, pues la «señora» quería verla y mi respuesta fue un NO, super fácil pues mi marido estaba esperandome para irnos… así que lo siento, pero NO.

La cultura no se calló nunca.

Gabriela Medina, actriz nacional.
Registro: Greta Estévez
Entrevista: Bernardino Vásquez González.